miércoles, 12 de julio de 2017

El verdugo


Estaba cansado de oír que el padre de Antoñito era especialista en distribución de documentos, el de Vicentón técnico en mantenimiento de vía pública y el de Andresín en logística aplicada a la energía combustible. Estaba harto de que se mofasen cuando contaba que su padre no trabajaba y en casa pasaban hambre. Al triunfar el pronunciamiento militar las risas pararon y aparecieron las acusaciones de apropiaciones indebidas, relaciones impropias y desvío de fondos. Desde entonces no hubo correo, las calles se llenaron de basura y la gasolinera cerró. No le importó; su padre fue nombrado administrador de justicia.

2 comentarios:

  1. Si revisamos en algunos de esos diccionarios que de vez en cuando aún se publican, de seguro encontraremos que Justicia y venganza tienen raíces comunes.

    Tanto que en algunos casos suenan como sinónimos.

    Saludos,

    J.

    Pd. Excelente texto, eso es innegable.

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  2. Inmejorable relato. Ante alzamientos militares, los que cambian de lado de la tortilla, se olvidan de que la justicia debe ser proporcional y hacen su venganza sin limites

    Un abrazo

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