lunes, 22 de mayo de 2017

Fantasías


Cambió su pueblo, los atardeceres en la playa, su gente y el Bachiller, por Madrid, el asfalto iluminado por farolas, los desconocidos y el sueño de ser actriz. Meses después alterna las mañanas insufribles como niñera, con los extras maratonianos de camarera. Lo más cercano al trabajo de interpretación anhelado son las charlas telefónicas con unos padres que quieren creer sus mentiras. Tras colgar sale del cuchitril que comparte con otras soñadoras, y deambula hasta los Jardines de Sabatini. Allí, mirando al cielo, espera tumbada la puesta de sol para recordar su pueblo, la playa, su gente, el Bachiller,…

3 comentarios:

  1. Una encrucijada se teje sobre esa niña.

    Buen texto. Saludos y saludes!

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  2. La ácida realidad. Me ha recordado a un Big Bang Theory sin azúcar.

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