miércoles, 28 de diciembre de 2016

El cirujano

El aspirante a escritor tuvo claro qué hacer cuando escuchó a un afamado novelista que él era un cirujano de las palabras. Comenzó usando bótox para la o, p, a, d y q, una mamoplastia de aumento para las be mayúscula, y una rinoplastia para acentuar íes, eles, efes y jotas. Con la lipoescultura resaltó curvas en la v, w y h; embadurnó con antiarrugas la m, n y ñ, finalizando con un facial completo en el resto de letras. Hoy sigue sin vender un libro pero sus microrrelatos aparecen tatuados en los antebrazos de los futbolistas más renombrados.




martes, 20 de diciembre de 2016

Caprichoso azar


María soporta indiferente otro chaparrón de gritos cargados de insultos y amenazas. Ya hace tiempo que su corazón dejó de sentir. Desde la puerta de la calle su marido sentencia que ésta es la definitiva, que no aguanta más. No puede perdonarla que haya lavado los pantalones con el décimo que habría cambiado su vida. Cuando él da el portazo definitivo, María arroja a la basura el billete de lotería destrozado. Entonces toca el bolsillo de la bata y comienza a sonreír. Abre el periódico, comprueba de nuevo los números, y la sonrisa se convierte en una carcajada interminable.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Basura


Al entrar en casa nota cómo la pesadumbre de sus actos diarios, y los de casi toda su existencia, caen sobre él. Jamás se ha sentido tan sucio. Se desviste apresurado, entra en la ducha y deja correr el agua por su cuerpo. Se enjabona como ansiando borrarse la piel: piernas, pecho, cabeza,... deja para el final boca, manos y pene. Duda un instante, pero al recordar esas caras inocentes frota con más fuerza intentando borrarlas. Entonces ve toda su inmundicia escurriéndose por el desagüe. Primero el pene, luego manos, boca,… y así haciendo remolino todo su cuerpo desaparece.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Tragos


Sale de su pensión en la calle del Barco, toma café en la calle del Pez y charla con otras compañeras en la calle de la Luna. Hasta ahí lo bueno del día. Después sube por Ballesta y comienza el calvario hasta su esquina de Desengaño donde se apoya a esperar al primer cliente. Antes que otras cosas se traga el orgullo, e intenta anular sus sentidos, pero aún así escucha los gemidos sobre su cabeza. Al acabar el servicio, y mientras llegue otro cliente, toma un trago para olvidar las penas y los porqués que siempre la acompañan.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Repugnancia


Cuando el indigente le sale al paso solicitando ayuda, Javier se tapa la nariz, mira hacia otro lado y le insulta. En su vida solo cuenta esa oferta, que nunca llega, para ser un mandamás de la multinacional donde trabaja, acumular deportivos en su garaje y muchos ceros en su nómina. Ya en casa suelta la tableta y el iphone, se quita traje y corbata, e intenta eliminar la gomina y el rictus castigador. Después, al entrar en el salón, su mujer evita su mirada, mientras que sus hijos se tapan la nariz y le insultan en voz baja.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Cadáver

En sus dientes agonizaba el último padrastro, cuando el luminoso anunció el siguiente tren. Recorrió cabizbajo el andén esquivando las miradas de los demás viajeros para ahuyentar la tentación de echarse atrás. Cuando el Cercanías asomó por el túnel, las risas y los gritos de unos niños le hicieron alzar mecánicamente la vista. Al verlos comprendió que ellos no se lo merecían. Ojeó los pellejos infectados de sus dedos y escupió el trozo de uña que reservaba para el final. Entonces dio marcha atrás y se largó. No era necesario saltar; hacía tiempo que la vida le había arrollado.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Liturgias


Cogidos de la mano, y arreglados con sus mejores galas, el matrimonio se dirige presuroso a cumplir sus obligaciones dominicales con el Señor. En la iglesia siempre son los primeros en comulgar, los últimos en marcharse. Pero el verdadero culto comienza al llegar a casa, cuando tras cruzar la puerta él reparte la primera hostia, y sin necesidad de consagración ni sermones imparte su fe con puñetazos, patadas e insultos. Al finalizar su particular ceremonia, expone su homilía sobre cómo evitar los pecados terrenales, mientras que ella, con la cara hinchada y la estima pisoteada, suplica arrodillada su perdón.

martes, 1 de noviembre de 2016

Día de difuntos


Diana, Davinia, Débora, Delia, Dulce, Dora, Dafne, Dánae, Doris, Dalmira. Diez dulces damiselas doblan durante días. 

Dong. Delirante desfile de difuntos descreídos de Dios: duendes demoníacos, diputados drogadictos, dictadores dialogantes, demócratas decepcionados. 

Dong, dong. Danza desafiante de dentistas desdentados, delincuentes dadivosos, demagogos depresivos, defraudadores desafortunados. 

Dong, dong, dong. Decorado dantesco desparramado de dandis desabrigados, decoradores desaliñados, discotequeros deprimidos, dulzaineros desafinados. 

Dong, dong, dong, dong. Deambular diario de delineantes derrumbados, daltónicos decolorados, despojos deiformes, deportistas derrotados, 

Dong, dong, dong, dong, dong. Domingo decrépito: derroche de duelo, desdicha, degradación. 

Dong, dong, dong, dong, dong, dong. Domingo de difuntos, domingo de dolor.


martes, 25 de octubre de 2016

Superpoderes


Lleva máscara roja con dos grandes ojos blancos con el borde en negro, araña en el pecho, pantalones azules y telarañas por el traje. Pero no es eso lo que atrae a los turistas que se fotografían junto al Spiderman que a diario aparece por la plaza. Lo que a todos hipnotiza es esa barriga prominente que va hinchando, cada vez más, al realizar su pose. Nadie sospecha que no es el ego de sentirse el centro de atracción el que lo consigue, sino su superpoder para adherir su mano con gran velocidad a las carteras de sus admiradores.


lunes, 17 de octubre de 2016

De todos y de nadie


Confidente, amante, consejera o esclava, se desdobla en múltiples personalidades a cambio de unas decenas de euros. Encima, debajo, delante o detrás, sin ser contorsionista se adapta a cualquier posición que ese día le propongan. Estefanía, Tania, Vanesa, Tamara o Verónica, su nombre no importa, porque la bautiza el que suelta los billetes. Moteles, coches, parques o callejones son los lugares donde ellos demuestran su poder mientras creen que ella gime de verdad. Desprecio, repugnancia, dolor es lo único, aparte de su cuerpo, que pone de su parte mientras, anestesiada a la humillación, intenta que terminen lo antes posible.


viernes, 7 de octubre de 2016

Dedos


Con ella no hace falta leer entre líneas, ni buscar doble sentido a las palabras. Cuando necesita sexo se tumba en la cama, arquea la espalda y entrecruza los dedos apoyándose en la cabeza: es la señal. Él duda, pero sale de la habitación diciendo que regresa enseguida. Tras escapar, se sienta en el sofá y va cambiando de canal: del derbi del siglo a la última de romanos. Así, mientras él observa al árbitro señalar el punto de penalti o al emperador bajar el pulgar, ella se desnuda y deja a sus dedos deslizarse amorosamente por su cuerpo.



domingo, 2 de octubre de 2016

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Agosto nunca existió


Observo tu fotografía, e imagino que estamos en nuestro bar charlando y besándonos. Sigo creyendo que julio es interminable, y que agosto nunca existió; que sonará el teléfono, bajaré y estarás esperándome para caminar abrazados. 

Te juré odio eterno si me dejabas, pero jamás lo pensé así. Por eso al despertar con esa pesadilla del camionero dormido invadiendo el otro carril, entro en tu whatsapp buscando un cambio en tu estado, o en la foto de perfil. Bajo al bar, te pido un refresco y apuro cerveza tras cerveza hasta que los hielos se derriten. Entonces vuelven las lágrimas.


martes, 20 de septiembre de 2016

Sanguijuelas


De madrugada se reparten al azar, muletas, cojeras, cabestrillos, cartones repletos de faltas de ortografía y cojines para las nuevas embarazadas. Durante el día hay quienes mendigan vagando por la calle, algunos limpian cristales de coche en los semáforos, otros los bolsillos de los más despistados. Por la noche se despojan de sus utensilios, los guardan con mimo y se acercan en fila hasta su compatriota, el trajeado. Entonces le entregan toda la calderilla recaudada y él les devuelve una mínima parte. Ellos, sin rechistar, se marchan a dormir hasta que unos manotazos les despierten para comenzar de nuevo.


martes, 13 de septiembre de 2016

Proyectos frustrados


Cada mañana, al levantarse, se dirige a su despacho y abre el cajón donde se acumulan decenas de pagarés que ya jamás cobrará. Junto a ellos se apolillan los planos de urbanizaciones, polideportivos y edificios, todos con su rúbrica, que o se quedaron a medias o nunca pudo comenzar. Regresa al dormitorio y la ve dormir. Entonces piensa en su relación, legalizada por papeles y firmas, ratificada por “en la salud y en la enfermedad”, “hasta que la muerte os separe” y un solemne “sí quiero”. Después sale al patio y teclea en el móvil el teléfono de Alicia.


lunes, 5 de septiembre de 2016

Soledad

Esto más que un microrrelato, es un homenaje. Para ti.


“Soledad, es tan tierna como la amapola, que vivió siempre en el trigo sola,…” Mi tío arrancaba con las primeras estrofas y los demás esperábamos al estribillo para acompañarle: “Pero yo la quiero así distinta, porque es sincera, es natural como el agua que llega, corriendo alegre desde el manantial,…” 
Era el contrapunto nostálgico a la alegría que desbordaba nuestras celebraciones familiares. Hoy, pasados los años, y cuando más feliz estoy, vuelvo a tararear la canción y a recordarle: “…tan bella como una paloma y tan clara como el sol que asoma, por entre los matorrales, ay mi Soledad”



lunes, 29 de agosto de 2016

Gritos en el estadio

Sigo este mes de agosto con el rescate de algunos microrrelatos que escribí hace mucho tiempo y nunca aparecieron aquí publicados.


Con diez años cumplió su sueño: visitar el estadio de su equipo favorito. Y aunque las gradas estaban abarrotadas, no había partido. Cuando les situaron en la grada del fondo sur toda su familia lloraba, pero no de alegría. Al verlos salir por la bocana de vestuarios, ni sus pantalones eran cortos, ni sus botas de deporte. Once de ellos fueron hacia su fondo, otros once al contrario.
Cuentan que desde entonces los goles, las palmas y los cánticos jamás han sonado igual, y algunos aseguran que cuando el campo se vacía todavía retumban los llantos y los gritos.

viernes, 19 de agosto de 2016

El chato

Sigo el mes de agosto con el último de mis microrrelatos antiguos. 
Otro más desechado durante todos estos años.


Ahora que malcome cinco veces diarias rememora aquellos días de hambre y calamidades. Tumbado en el camastro de la celda recuerda cómo siendo un niño calmaba sus tripas con mondas de patatas. Jamás olvidará la noche que, desesperado, decidió colarse en el cortijo del señorito. Cuando fue descubierto, don Luis le volcó encima un cántaro de leche y le encerró en la pocilga. No recuerda más, solo que días después le detuvo la guardia civil. Hoy acaricia los huecos triangulares por los que desde entonces respira, y saborea que pronto regresará al pueblo. Él sí podrá continuar su vida.

jueves, 11 de agosto de 2016

Amor escultural

Aprovecho hoy para rescatar del olvido otro de mis primeros microrrelatos. 


Plantada por Botero, junto al Paseo de Recoletos, descansa con su espejo ajena a las miradas de los transeúntes lascivos que disfrutan de su voluptuosidad broncínea. Detesta gimnasios, liposucciones o las dietas milagro, y no comprende los sacrificios de algunas para renegar en verano de lo disfrutado en invierno. Ojalá hubiera nacido hace cuatrocientos años cuando sí se entendía de mujeres. ¡Hasta podría haber sido la "Cuarta Gracia"! Resignada, acepta por amor que los más viciosillos magreen su gran trasero. Se sacrifica porque aún espera a que ese tímido navegante, llamado Cristóbal, baje de su pedestal y la bese.


miércoles, 3 de agosto de 2016

Prejuicios

Durante estos días de vacaciones aprovecho para rescatar algunos de mis microrrelatos más antiguos. Llevaban muchos tiempo olvidados por el ordenador porque no me acababan de convencer, pero creo que el verano es buen momento para traerlos hasta aquí.



 Al entrar en el vagón todo es silencio e indiferencia. A esas horas de la mañana la gente que acude a trabajar, prefiere dormir y olvidarse de todo lo que les rodea. Él lo sabe y lo prefiere, está harto de que le miren por encima del hombro solo por ser blanco. Se acomoda cerca de la salida y cuando el tren llega a su parada abandona el vagón. Al bajar escucha un grito a su espalda: “¡Toma blanquito, ¿dónde vas?!” pero no se inmuta. Minutos después el vagón se convierte en un amasijo de gritos, destrucción y terror.

martes, 26 de julio de 2016

Dolores selectivos


María empana los filetes de pollo frente al televisor, mientras Jorge resuelve el autodefinido. Los pactos de gobierno, otra ola de calor o la huelga de controladores aéreos constituyen de nuevo el ruido de fondo en la cocina. Cuando la presentadora avanza la noticia de que acaba de producirse un nuevo atentado terrorista, dejan por un instante sus tareas y levantan la vista para ver dónde ha ocurrido. Al saber más detalles, y escuchar que no ha sido en España, Jorge intenta completar la 3 vertical: “sinónimo de indolencia”, y María continúa con los filetes: primero huevo, luego pan.

martes, 19 de julio de 2016

Estatuas

Aquí está el enlace a la tienda de la Editorial Baile del Sol, donde puedes comprar mi primer libro: 99 x 99 (microrrelatos a medida).


ESTATUAS

Trabaja en los depósitos de la Biblioteca Nacional, no confraterniza con otros funcionarios, no lee periódicos, ni usa internet. Su único contacto mundano es el bar donde, callado en la mesa del fondo, escucha hablar sobre corrupción, el Atleti o los cuernos de la clientela. Unos güisquis después marcha a la plaza donde espera a que el barrio oscurezca para poder dormir. Hoy una estatua meditabunda ha roto su rutina al arrebatarle el banco donde descansa. A escondidas, y harto de envidia, observa a la gente fotografiarse, a las palomas posarse y a los niños trepar por su cuerpo.

lunes, 11 de julio de 2016

A la moda


Cuando salía de casa caminaba del brazo de Juanito con una media sonrisa, y evitando cruzar palabra con los conocidos. Soberbia, antipática, estúpida o arrogante eran algunos de los adjetivos que los vecinos del pueblo cuchicheaban al verla pasar. Aunque Juan tenía un empleo modesto ella vestía a la última, sin repetir prenda, de ahí que la llamaran la “marquesa de Pitiminí”. Daba igual la época del año: abrigos, blusas, faldas, botas, siempre lo mejor. Un único complemento la acompañaba incluso los días más duros del invierno: las gafas de sol. Los puños de Juanito no entendían de estaciones.



lunes, 4 de julio de 2016

Lecciones

Esta historia también se quedó fuera de mi libro:
99x99 (microrrelatos a medida).


Julianín llora, mira de reojo, y vuelve a llorar; su mamá no quiere comprarle esas zapatillas que anuncian en la tele. Es entonces cuando su madre, hastiada de caprichos, decide iniciarle en la vida. Enciende el ordenador, le muestra unas imágenes de críos con sandalias raídas, y él se enrabieta más. Luego le pone unas instantáneas de chiquillos descalzos pidiendo en la calle, y ahí ya, compungido, decide buscar las zapatillas de siempre. Cuando aparecen las fotos de niños amputados por minas antipersona Julián explota. Apaga el ordenador y comienza a atarse los cordones lo más fuerte que puede.


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En caso de que lo quieras dedicado, puedes ponerte en contacto conmigo y te lo haré llegar.

lunes, 20 de junio de 2016

Primavera de microrrelatos indignados


Con estas dos historias participo en la Primavera de Microrrelatos Indignados
que en esta ocasión trata sobre los refugiados.

PEQUEÑOS Y MANJARES
La abuela Sana llama a los niños y ellos acuden a la tienda de campaña cabizbajos. Cuando abre la bolsa Ashraf y Sulaf se asoman, y ella descubre cómo cuatro ojos hambrientos vuelven a mostrar deseo. Allí está, uno de esos productos que para ellos ahora es de lujo. Sana abre un envase y, les deja mirarlo unos segundos. Toma dos cucharas de plástico, abre el manjar con sumo cuidado, despega la tapa y se lo entrega. Mientras ellos hunden las cucharas en el yogur, y se deleitan con el sabor a coco, Sana lame entre lágrimas la tapa.


FRÍO 
En la sala de espera el reloj sigue congelado en las doce y la pantalla escupe nuevas citas alfanuméricas. Nasser está cansado de escuchar lo calurosa que está siendo esta primavera, pero las miradas de los demás pacientes le transmiten demasiado frío. Él, que se vio obligado a abandonar su país, y sobrevivió a un naufragio, no soporta que ahora le llamen aprovechado. No tiene donde volver así que se refugia en sus recuerdos. Solo desea volver a andar. Quizás hasta puedan extirparle los fantasmas que cada noche, mirándole a los ojos, le recuerdan las bombas y las ejecuciones.


martes, 14 de junio de 2016

En compañía

Esta historia se quedó fuera de 99x99 (microrrelatos a medida).


Nada más levantarse sale hacia el bar donde comenta los titulares del periódico mientras desayuna. Después se marcha a disfrutar con sus compañeros de valla cómo las grúas crean moles de viviendas de la nada. Al mediodía regresa al bar y toma algún tentempié mientras charla con otros clientes. Más tarde, sentado en la plaza, intenta arreglar el mundo hasta que vuelve resignado a la soledad hogareña. Cena una fruta y remolonea hasta que con un “hasta mañana” se despide de los extraños que le acompañan. Alguna vez su nuera, otras su hijo, las menos su nieto, le responden.

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martes, 7 de junio de 2016

Políglota

Los colegios de pago, las mejores academias de idiomas, los viajes para perfeccionar acentos y en la última época las clases de interpretación. Su futuro prometía periplos regados en champán, neones, cartelones en las avenidas y peleas entre directores por ficharla para su última película. 

 Hoy trabaja junto al metro Colombia en la calle Chile, esquina Nicaragua, y su vida cabe en los panfletos que su novio distribuye. En ellos, con la cara difuminada y cada día con un nombre, su silueta adorna los parabrisas de los coches del barrio. Traducido a cinco idiomas, ofrece discreción y servicio completo.

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miércoles, 18 de mayo de 2016

Firma en la Feria del Libro

Todo parece seguir adelante. Si nada cambia, os invito a pasar el próximo domingo 29 por la Feria del Libro de Madrid. Allí estaré firmando, según las últimas noticias, en la caseta 270 (Punto y Coma) de 19:00 a 21:00 h.

Os espero por allí. Pasad alguno para no quedar muy mal ;)

Saludos.




lunes, 16 de mayo de 2016

¡¡¡Al fin!!! Mi libro ya está ahí

Después de mucho tiempo esperando ya puedo anunciaros que ya está disponible mi libro de microrrelatos. Te titula 99 x 99 (microrrelatos a medida) y está publicado por la editorial Baile del Sol.



viernes, 13 de mayo de 2016

Temporal


Firmaron el divorcio un jueves gélido y huracanado. Tras años de mentiras el viernes, entre chubascos, se escupieron sus reproches macerados en rutina. Quedaron para charlar el sábado, dejando de lado pullas e insultos. Un domingo despejado sus manos se entrelazaron y un beso furtivo selló la despedida en el portal. Un lunes luminoso de marzo compartieron cena, copas y risas. Dejaron que sus cuerpos se redescubrieran ese martes que anunciaba la llegada de la primavera. El miércoles él regresó al apartamento para recuperar perchas y cajones. Hoy jueves el del tiempo anuncia desconcertado que ha vuelto el invierno.

viernes, 29 de abril de 2016

Desparejado


Le vio jugar al rescate, patear balones embarrados y ponerse de puntillas en las fotografías grupales. Estuvo expectante, junto a la chimenea, muchos cinco de enero y no faltó cuando Luis empezó a tontear con Julia ni tampoco en el primer beso. Soñó con verle formar una familia e incluso que alguno de sus hijos lo adoptara. Aquel día al entrar solo en la lavadora, cuando su pareja se despistó entre la ropa destinada a Cáritas, predijo su final. Desde entonces, ninguneado, ha ido dando tumbos por los cajones. Hoy el calcetín de la suerte duerme en el basurero.

jueves, 28 de abril de 2016

Luz de ángel

Hace tiempo que el blog cría telarañas, y aunque tengo ganas de abrir ventanas y sanar, la pereza siempre gana. Hoy me aprovecho, y dejo que limpien por mí, y por eso os dejo con esta historia de Sara. 

Os quiero. 

Luz de ángel 

En tus ojos brilla un sol frío de invierno, como el mes en que naciste. Sé que en ti vive un alma ansiosa de calor a cada instante. Tu besos buscan mi piel para absorber el amor que necesitas para respirar y aunque a menudo tus brazos estén vacíos, como yertos, yo sé que siempre esperan, que siempre están dispuestos al abrazo de la madre que no juzga, de la madre que simplemente ama. 

Hija, así te llamé nada más nacer. Así te llamo cada día y cada día mi alma estalla en mil pedazos cada vez que pronuncio esa palabra. Tan simple y a la vez tan complicada. Eres mi luz de ángel porque a veces siento que no eres de este mundo. Que eres un regalo que nunca sabré apreciar en toda su magnitud. Libre como el aire, así eres tú. Una pieza imposible de encajar en ningún sitio. Y sin embargo, tan suave, tan dulce ...y tan pura. 

 A veces protestas porque no entiendes el mundo. El mundo es así, yo te digo, tienes que asumirlo. Pero ¿sabes una cosa? No tengo razón. No lo asumas. Lucha, no te rindas nunca. Porque llevas en ti una luz que pocos pueden ver con claridad. Pero si alguien se detiene a observar, será tocado por el milagro de un destello de sabiduría.


jueves, 21 de enero de 2016

El azar de los juegos


Siempre que mi Jose escucha hablar sobre perineo, próstata o punto G, repite que eso es de maricones. ¡A él que ni de pequeño pudieron ponerle un supositorio! Pero ahora me tiene hecha un lío: la semana pasada acertamos una de trece, salimos a celebrarlo, y regresamos achispados. En casa, comencé a besarle, a mordisquear su cuello, orejas, pezones… y viendo cómo se excitaba me animé a explorar más allá. Aunque su mirada me fulminó al hurgar en sitios hasta entonces prohibidos, no paré hasta que estalló de placer. Desde entonces no me habla, pero apuesta de forma compulsiva.